miércoles, 24 de abril de 2013

tarea 14


1.- Hacer una síntesis que nos permita observar la evolución de este crecimiento con datos y cifras.
Las fuentes de información
Los primeros indicios que existen sobre el uso de la estadística demora cae datan del año 1116 de nuestra era y provienen de los monumentos, códices y jirolí coz de los primeros pobladores indígenas que llegaron al gran Valle de México. Una muestra de ello es el recuento que realizaba la población chichimeca cuando se encontraba bajo el mando del rey Xólotl; el recuento consistía en que cada persona depositara una piedra en un montón que después sería contabilizado. Este montón de piedras era llamado Nepohualco o Contadero.
Durante la época de la Colonia se llevaron a cabo diversos ejercicios estadísticos en materia de población, sin embargo, fue hasta 1790 cuando por mandato del Conde de Revillagigedo se efectuó el primer trabajo importante y sistemático de estadística demográfica en el país, que consistió en un censo que se levantó durante tres años y que reunía  información sobre las características de la población, de los recursos naturales, y de la manufactura, entre otros.
Después de consumarse la Independencia, Lucas Alamán (1830-1832) promovió por decreto, en mayo de 1831, la realización del censo de población. Posteriormente, el presidente Manuel González (1880-1884) creó en mayo de 1882 la Dirección General de Estadística (DGE), que tenía por objetivo recabar, clasifi car y publicar los datos estadísticos de la población.
A partir de 1900 se estableció el levantamiento de un censo cada diez años, lo cual se ha cumplido de forma ininterrumpida hasta la fecha y con un número creciente de variables de interés involucradas (véase cuadro 1 del Anexo). Alrededor de ese periodo se comenzó a obtener la información proveniente de los registros administrativos, organizando entonces una serie de estadísticas vitales que va de 1893 a 1910. Como los registros actuales, la principal función de dicha información era contar con datos sobre nacimientos, defunciones y matrimonios.
Evolución de la población y sus políticas
De acuerdo con datos del censo de 1910, México contaba entonces con una población cercana a 15.2 millones de habitantes (7.5 millones de hombres y 7.7 millones de mujeres) y su estructura por edad era sumamente joven, pues 42% de la población correspondía a individuos de 15 años de edad o menos. Entonces, la proporción de adultos mayores (65 años y más) representaba apenas al 2% del total.
La lucha revolucionaria con la que el país entra a la segunda década del siglo XX impactó notablemente no sólo la vida social y política de México, sino también sus características demográ cas. En el denominado Censo General de Habitantes de 1921 ofi cialmente se contabilizó a una población de 14.3 millones de habitantes (7.0 millones de hombres y 7.3 millones de mujeres),1es decir, alrededor de 900 mil habitantes menos. En la historia demográfica del país, éste es el único ejercicio censal que ha registrado un monto de población inferior al del censo precedente.
El decremento en el volumen de la población, registrado a once años de iniciado el movimiento armado, obedece a las muertes ocasionadas por el mismo conflicto, pero también a otros factores, como el incremento de la migración, la disminución de los nacimientos, así como la mortalidad por propagación de enfermedades infecciosas y parasitarias, tales como la influenza española, brotes de tifo, meningitis, fiebre tifoidea y sarampión. La escasa tecnología en materia de salud de la época y las difíciles condiciones que experimentaba la infraestructura sanitaria del país en aquel momento, dificultaban el tratamiento de las enfermedades, las cuales terminaban por convertirse en epidemias.
Ante la necesidad imperiosa de recomponer la dinámica social del país y sentar las bases para su desarrollo, tomó fuerza la noción que relaciona a éste con el volumen de la población. Así, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, el objetivo de poblar a México a través de diversas iniciativas fue consignado en la primera Ley General de Población del país, promulgada en 1936.
Las acciones emprendidas por la administración pública bajo la orientación de esta ley se relacionaban, sobre todo, con políticas pronatalistas, incentivos a la inmigración de extranjeros y con la repatriación de mexicanos que habían dejado el país por el conflicto armado.
Como producto de tales políticas poblacionistas, en 1950 México contaba ya con 25.8 millones de habitantes y con una estructura por edad aún muy joven (42% de la población tenía menos de 15 años). El énfasis de décadas anteriores en la política de poblar México mostró claramente sus efectos a principios de los 60, cuando la tasa de crecimiento medio anual ascendió a 3.1% y la población se situó en 34.9 millones de habitantes (17.4 millones de hombres y 17.5 millones de mujeres).
En ese año los temas poblacionales impulsaron internacionalmente a México como un país a la vanguardia en la materia. En 1974 la ONU distinguía a nuestro país como la sede de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer, en donde se reiteró que la política demográfi ca de cada nación depende de su voluntad soberana, que debe integrarse a la estrategia general sobre el desarrollo y respetar al ser humano y a la pareja, única responsable de elegir de manera informada y libre el número y espaciamiento de los hijos. En este contexto se promulgó la nueva Ley General de Población de 1974 y, por mandato de ésta, en 1975 se creó el Consejo Nacional de Población (CONAPO), que a partir de entonces sería el órgano encargado de la planeación demográfi ca del país.
Al respecto, se espera que en el futuro la tasa de mortalidad inicie una trayectoria ascendente, como resultado del proceso de envejecimiento demográfico por el que el país ya transita. Es decir, el perfil de la mortalidad del futuro será sustantivamente distinto al que se observaba en las primeras décadas del siglo XX, cuando cerca de la mitad de las muertes se concentraba en individuos menores de 15 años; en la actualidad lo hace en personas de 65 años o más.
Al interior de la mortalidad, en estos 100 años de recuento demográfi co, destaca el comportamiento de la mortalidad infantil, un indicador clave en la esperanza de vida de la población, considerado también como una aproximación a las condiciones de desarrollo y bienestar de una sociedad particular, en la medida en que sus causas son generalmente prevenibles y tratables a bajo costo.
A principios del siglo XX, la mortalidad infantil llegó a alcanzar las 320.8 defunciones por cada mil nacidos vivos.
Es decir, alrededor de uno de cada tres recién nacidos no sobreviviría el primer año de vida. En 1930 el indicador alcanzaba las 131.6 defunciones por cada mil nacimientos. Sin embargo, a mediados del siglo XX, las sustantivas mejoras experimentadas en la atención de la salud de la población, así como las campañas nacionales para erradicar brotes y epidemias de enfermedades infecciosas y parasitarias, como el paludismo, lograron disminuir la tasa a 92.3 defunciones por cada mil nacidos vivos a principios de los años 60.
Aunque la mortalidad infantil ha evolucionado en cuanto a sus causas, las enfermedades infecto-contagiosas ocuparon por décadas los primeros lugares. En la actualidad, las primeras causas de muerte de infantes son las afecciones perinatales y las anomalías congénitas, padecimientos que, si bien son más complejos, también son detectables en fases tempranas que permiten la intervención, siempre y cuando se fortalezca la práctica de las revisiones prenatales y se eviten en lo posible los embarazos no planifi cados. Esta evolución en los patrones de mortalidad infantil permite que, en 2010, el indicador haya logrado ubicarse en 14.2 defunciones por cada mil nacimientos.
Los niveles de mortalidad y, en particular, de mortalidad infantil impactan de manera directa la esperanza de vida de la población. De esta manera, a principios del siglo XX, la alta mortalidad infantil acompañaba a una baja expectativa de vida al nacimiento que fl uctuaba alrededor de los 25 años.
Consideraciones finales
Proyectos como los censos y, en general, las estadísticas demográfi cas, que han provisto al país con información variada y abundante, son instrumentos fundamentales para la planeación demográfi ca de México, la cual ha virado su énfasis conforme la dinámica poblacional modifi ca su comportamiento y surgen nuevos desafíos para garantizar el desarrollo de la población en las diferentes etapas de su vida.
Aunque desde 1882 existió un organismo que proveyó de datos estadísticos en materia demográfi ca, no se contaba con una política de población como la que hoy conocemos, encargada de sistematizar las acciones encaminadas a reforzar la relación entre la población y el desarrollo.

2.- Un escrito que te permita verter una opinión sobre el escenario demográfico en México durante los próximos años
El escenario demográfico en México ha cambiado mucho gracias a los diferentes tipos de fenómenos sociales tales como los migratorios y además económicos, todo esto ha derivado que la demografía en México cambie a través de los años. Las migraciones han provocado grandes cambios sociales en México ya que la población más marginada es la que se ha ido a buscar más oportunidades económicas en el país vecino. Obviamente por el paso de los años se ha ido saturando la población norte americana con muchas personas de origen mexicano, esto ha de caer obviamente por el diferente contexto con el que empezaron las grandes migraciones, más población, mejor economía, más trabajos, etc. En estos momentos no es una buena época para ir a probar suerte ya que además de los mexicanos que están allá están los hijos de estos que son estado unieses por nacimiento pero mexicanos por origen.
No solo esto ha tenido gran influencia en la demografía mexicana igual a través de los años mejoro la situación interna como a partir de 1910 se acabaron las guerras internas por lo cual la mortandad bajo considerablemente. Igual los avances tecnológicos y cambio en la mentalidad de las personas a nivel mundial ha sido un gran factor y esto se refleja en la tasa de crecimiento del país así como en la tasa de mortandad.
La tasa de crecimiento del país ha decaído por la creciente cultura de planeación familiar lo cual es bueno si se planea pero el problema es que la cultura ha cambiado tanto que la gente ya no solo no quiere tener pocos hijos sino que empiezan a tenerlos más grandes que hace 20 años, lo cual hace que el porcentaje de población mayor sea creciente con respecto a los jóvenes.

3.- Sacar los 10 datos demográficos más relevantes durante este periodo que maneja el documento.
En el 2000 la población de mexicanos residentes en Estados Unidos aumentó a 8.1 millones y en 2007 eran ya 11.8 millones
En 1910 más del 70% de la población habitaba en zonas rurales y menos de la tercera parte se ubicaba en zonas urbanas
 A partir de 1900 se estableció el levantamiento de habitantes (7.5 millones de hombres y 7.7 millones de un censo cada diez años, lo cual se ha cumplido de forma mujeres) y su estructura por edad era sumamente joven, interrumpida hasta la fecha y con un número creciente.
La crisis económica causada por la Gran el proceso de desarrollo económico y social,  ya que se debía  en 1929 para  comenzar a controlarse ante la necesidad imperiosa de recomponer la dinámica, en  los años 70 estuvieron marcados por la toma del país y sentar las bases para su desarrollo les tomó decisiones cruciales en materia de planeación demográfica
La población mexicana que residía en aquel país en 1980 era de 2.2 millones de personas, el triple de lo observado en 1970.

A principios del siglo XX, la mortalidad infantil llegó a alcanzar las 320.8 defunciones por cada mil nacidos vivos. Es decir, alrededor de uno de cada tres recién nacidos no sobreviviría el primer año de vida.

En 1930 el indicador alcanzaba las 131.6 defunciones por cada mil nacimientos

Lograron disminuir la tasa a 92.3 defunciones por cada mil nacidos vivos a principios de los años 60.

En 2010, el indicador haya logrado ubicarse en 14.2 defunciones por cada mil nacimientos

El país vecino repatrió en forma masiva población de origen mexicano en los años posteriores al fin de la Revolución y se estima que entre 1929 y 1935 regresaron a México
Más de medio millón de personas que tuvieron que ubicarse Principalmente en ciudades fronterizas del norte del país

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